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Una de ensaïmadas

En cierta ocasión, en una de las convenciones a las que solo asisten las diosas del mar, na Turquessa tenía que intervenir para explicar que motivaba la reacción de la gente a consumir de manera tan masiva un producto tradicional de Mallorca, llamado “ensaïmada”.

Ella que conocía perfectamente el origen de este dulce, puntualizó sobre varios aspectos.

La elaboración de este alimento tiene que ver con el arte escultórico. Cada vez que una persona crea una ensaimada, está preparando una escultura comestible. La ensaimada interviene en un pensamiento filosófico antiguo que dice:

La vida es un camino largo y al mismo tiempo no para de dar vueltas sobre sí mismo, dando la sensación de que a veces ni se mueve.

Esta forma espiral con la que se finaliza, no es casual. Tiene que ver con el cordón umbilical que nunca se corta. Quien practicaba en los orígenes de este dulce quería plasmar que nuestra vida tiene que ver con esta línea curva que parte de un punto y que se aleja continuamente, aunque no pare de girar sobre el eje que nos proporciona la existencia.

Pero al margen de filosofías, simbolismos y requerimientos espirituales, lo cierto es que el éxito de la ensaimada tiene que ver con el buen trabajo de los artesanos de la isla que durante siglos han mantenido la tradición.

Difícilmente se entiende una visita a Mallorca, sin probar o cargar con una ensaimada para la vuelta.

Por cierto, os he traído una variación de ellas para conocer vuestras opiniones.