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Las almendras y los deseos

Una vez al año, los “xispelles” necesitan eliminar ciertos químicos tóxicos de su cuerpo.

Gracias a las investigaciones de na Turquessa, está les aconsejó ingerir almendras ya que contienen niacina (vitamina B3) y desde entonces la fiesta anual en la que los humanos que aman la isla de Mallorca se concentran en mitad del mar, deben ir provisionados con una almendra que en el momento de bajar el sol, deberán partir en dos mitades y lanzarlas al mar, una por babor y la otra por estribor.

Al lanzar las dos mitades en un acto de concentración pediremos un deseo a na Turquessa.

Del consumo de la almendra que se cultiva en Mallorca, se obtiene un elevado aporte de proteínas, el clima del Mediterráneo influye en que se diga que esta es una de las mejores almendras del mundo.

Posee un sabor dulce al paladar y una textura suave.

na Turquessa recuerda que fue en tiempos del Imperio Romano, cuando los agricultores comenzaron a sembrar almendros.

Una de las bellas estampas del paisaje de Mallorca, se produce en el tiempo de la “flor d’ametler”. Cuando el almendro esta en flor y ofrece una variación de colores blancos y liliáceos.

na Turquessa, después de tantos años sigue quedándose boquiabierta ante tal magnánimo espectáculo, recordando la promesa de amor eterno, según cuenta una antigua leyenda entre Demophon y la princesa Phyllis. El árbol de la juventud impetuosa, resopla.